Aquí comienza un camino de confianza, cercanía y apoyo real.
Mentor Emocional y Experto en Psicología Positiva Aplicada
Mi camino nació tanto de la vida como del estudio. Me formé junto a los mejores mentores de habla hispana. De esa unión —entre experiencia vivida y conocimiento profesional— nació mi método de acompañamiento. Basado en Psicología Positiva Aplicada, la escucha profunda y el respeto al alma.
Acompaño a personas que se sienten agotadas emocionalmente, solas o perdidas, y desean reencontrarse con su calma, su dignidad y su propósito interior.
Mi enfoque une ciencia y alma: técnicas de la Psicología Positiva, escucha profunda y acompañamiento humano.
No enseño teorías. Acompaño procesos de vida.
No estás sol@. Estoy aquí para ayudarte a volver a ti mism@.

En Luz de mi Alma ayudo a personas que atraviesan momentos de cansancio emocional, soledad interior o pérdida de sentido. Personas que lo han intentado todo, pero sienten que nada termina de llenarles por dentro.
Estos son algunos de los motivos por los que las personas llegan a mí:
Mi acompañamiento une Psicología Positiva Aplicada, presencia real y sabiduría de vida.
Te ayudo a:
Tu proceso no empieza el día que cambias, sino el día que decides escucharte de verdad

El despertar interior
Método Q.D.Q
Sesión inicial de claridad emocional

Programa premium
Método A.G.S.E.T
8 mentorías + acompañamiento diario
El camino natural del alma hacia la comprensión interior
El Método S.I.E.S. nace de la observación directa de cómo un ser humano siente, percibe y comprende lo que vive. Está basado en la experiencia emocional y corporal, y combina la psicología aplicada con una mirada profunda y espiritual. A través de este recorrido, aprendemos a escuchar el cuerpo, confiar en la intuición, reconocer las emociones y transformarlas en sentimientos conscientes.

El cuerpo siempre habla primero. Cada experiencia deja una huella física: tensión, vacío, calor, temblor, nudo, respiración agitada… La sensación es la primera forma de comunicación del alma a través del cuerpo. Cuando aprendemos a escucharla, el cuerpo deja de gritar.
“El cuerpo no razona. Pero nunca miente.”
Reconocer y traducir los mensajes físicos en información emocional
Conectar con el presente y entender las señales del cuerpo antes de que se transformen en dolor o ansiedad

La sabiduría interior que traduce la sensación. Es ese ‘algo’ que sentimos antes de entenderlo con palabras. La intuición nace justo después de la sensación corporal: es la mente profunda interpretando la energía que percibimos. Nos orienta, nos protege y nos guía hacia lo verdadero.
“La intuición es el lenguaje del alma cuando el cuerpo ya habló.”
Aprender a confiar en la percepción interna más allá del miedo o la lógica
Tomar decisiones desde la coherencia interior y la calma emocional

La energía viva que busca expresión. Cuando la intuición no se escucha —o se confirma— aparece la emoción. La emoción es el movimiento visible de esa energía interior: tristeza, rabia, miedo, alegría, amor. No es un enemigo, es un mensajero que pide ser reconocido.
“Lo que sientes, si lo abrazas, te libera.”
Nombrar, comprender y liberar las emociones con respeto
Transformar el
desbordamiento emocional en equilibrio y claridad

El resultado consciente de haber comprendido lo sentido. El sentimiento aparece cuando la emoción se acoge y se integra. Ya no es reacción, sino sabiduría. Aquí nace la empatía, la serenidad y la paz interior.
“El sentimiento es la emoción convertida en comprensión.”
Integrar lo vivido para convertirlo en aprendizaje interior
Vivir con coherencia emocional, calma y sentido
El Método S.I.E.S. propone un recorrido natural y profundo: del cuerpo a la conciencia, de la sensación al alma. Es una herramienta creada para acompañarte a reconectarte con lo que sientes, comprenderlo y transformarlo en equilibrio emocional y claridad vital.
“No puedes sanar lo que no sientes, ni comprender lo que no escuchas.”
— Agus, Luz de mi Alma

Hubo una noche —o quizás muchas— en que sentí que todo se desmoronaba. Las personas en las que más confiaba me dieron la espalda, y mi mundo se volvió silencio y soledad.
No quedaba nadie… o eso creía.
Fue entonces cuando empecé a notar algo diferente. Una calma leve, como si alguien invisible me sostuviera por dentro. Una voz sin sonido que decía: “sigue, no estás solo”. No los veía, pero los sentía. Eran mis ángeles.
Aquellas presencias se convirtieron en mi refugio, en mi medicina invisible. Me enseñaron a mirar el dolor con ternura, a no luchar contra la herida, sino abrazarla. Y fue así, acompañado por esa luz que no se ve, como renací.
Hoy, cada vez que acompaño a alguien desde Luz de mi Alma,
sé que también hay ángeles caminando a su lado, como lo hicieron conmigo.
Porque no se trata solo de sanar… sino de recordar que siempre hay algo divino cuidándonos, incluso en la oscuridad.
Elvira, 48 años
Elvira llegó con la voz bajita. Llevaba meses fingiendo que estaba bien, pero por dentro... no podía más.
Me dijo: “No sé ni por dónde empezar, solo se que ya no quiero sostenerme sola”.
En nuestras sesiones, no hablamos de teorías. Hablamos de heridas, de fuerza, de vergüenza, de verdad.
Hoy, Elvira se sigue emocionando, pero ya no se siente sola. Ha aprendido a sostenerse con amor.
Como ella, tú también puedes empezar.

Si quieres conocer mejor mi forma de acompañar, puedes registrarte y acceder a vídeos donde explico cómo trabajo el bienestar emocional, la psicología positiva y los procesos de transformación interior.
Solo necesito tus datos básicos para enviarte los accesos de forma confidencial.
Con amor, Agus